Porque yo fui esa niña de ojos saltones y piel negra que entró a mi consulta con dolor de barriga.
Ella la boca no abrió, fueron sus ojos los que me hablaban.
Su abuela me indicaba el dolor de una niña que no era ella, acaso ella lo sintió con su edad?
A mí todavía me duele, a ella supongo que le dolerá para siempre. Porque aunque yo sea una adulta blanca desde entonces tengo piel de niña negra.
Porque desde que fui ella, aquella soy yo.
Aunque yo tenga algo que a tí te quitaron créeme que a mí también me duele.
Porque desde entonces yo soy esa niña y todas las mujeres a las que le han mutilado el clítoris.
Ley contra la mutilación genital femenina prohibida desde el 1999 en Senegal, realizándose en la actualidad en algunas regiones.
No es mi historia, es la de una niña que conocí en Senegal y desde entonces soy parte de ella.