Soy la que volvió a ser. La síntesis de todas las decisiones que tomé en un camino largo y bien transitado. La que siempre hizo lo que quiso porque por sobre todas las cosas amo la libertad. Creo que sin ella todo es incompleto. Libertad para vivir, para amar, para educar, para crecer. Me fuí apenas pude, a volar por ahí. Sólo así uno puede conseguir entrar en el fascinante juego de poder elegir.
Soy entrerriana, un poco porteña y ahora un poco rosarina.
Me enamoré muchas veces, me casé una vez. Duró el tiempo exacto que debía durar y de eso quedó lo mejor que son mis 3 hijos (ahora 4 con mi perra Luna). Me tocó bajar hasta la profundidad más oscura y salí fortalecida. Con mi hijo aprendo todos los días que las batallas se ganan con esfuerzo, optimismo y por sobre todo con fe.
Bailo con el cuerpo, la mente y el alma. La danza le da a mi vida el condimento perfecto para sentir que estoy viva.
Soy realista y soñadora. Pasional hasta la médula. Sincera hasta donde duele. Amo la gente sencilla con el corazón grande. No creo que haya algo más importante que estar cuando alguien me necesita. Creo que tenemos el deber de dejar huella en éste mundo y así seremos inmortales.
Me gusta conocer el pensamiento ajeno, me nutro de ello. Soy analítica, memorioza y no puedo evitar acercarme siempre a la perfección en todo.
Enemiga de toda estructura (sobre todo mental) voy donde me lleva mi intuición. Siempre.
Con fondo musical va un cálido saludo.
Mariela (nacida bajo el signo de escorpio).