Soy Lisi (sí, ese es mi nombre y lo amo).
Tengo 25 años, nací el 12 de febrero de 1992. Extraño Córdoba todos los días. Me identifico totalmente con las palabras de Laura: “Vivo aquí y vivo allá. Mi hogar es donde me planté, pero mi raíz es única”.
Soy extremadamente sociable, independiente, optimista, entusiasta, soñadora, rebelde, libre. Me considero una persona resiliente y trato de serle fiel al desapego. Intento siempre hacer el bien, elijo dejar huellas y no cicatrices. Estoy convencida de que lo único que le dejamos a las personas es como las hicimos sentir, por esa razón elijo darlo todo.
Soy un poco de todos los lugares en lo que viví, los que quiero conocer, los libros que leí, las historias que quiero contar, los sueños que quiero cumplir. Soy un poco de todas las personas que quiero y que quise, un poco de todas las personas que admiro.
Soy un poco de la persona que amo, mi compañero de vida, el amor de mi vida.
Soy mi familia y todo lo que vivimos y superamos juntos, mi persona favorita es mi papá. Mi mejor amiga, mi hermana. Mi mujer maravilla, mi mamá. Soy la sencillez de mi nona, y el amor de mi abuela.
Soy las enfermedades que superaron los que quiero. Soy los errores que cometí, las noches sin dormir. Soy un poquito de esos dolores que me rompieron el corazón.
Soy mi infancia feliz. Soy mucho de la pequeña que fuí, intento hacer más de aquellas cosas que le encantaban; sin importar mi edad, una hamaca y un pelotero siempre serán mi debilidad.
Soy todos los abrazos que me dieron y los que dí. Soy abrasadora serial.
Fiel a mí misma, soy mi mejor amiga y mi peor enemiga. Me gusta tener mi espacio, mi tiempo, mis reglas, soy capaz de fluir como el viento.
Creo en el amor propio como la base para construir relaciones sanas, y poder superar obstáculos.
Soy mis ganas de exprimir la vida al máximo. Amante de la vida, del amor, del mar y de todo aquello que me conecta al mundo. Soy consciente de que mi ritmo no es apto para todo el mundo. Pero amo poder ser yo misma.